
La casa del espíritu, la hoguera de la poesía. César Olivares Acate
12 de agosto de 2025
«Dispersos» de Pavlo Trieste: Unidad de la herida. Por Eduardo Chocano Ravina
1 de septiembre de 2025La aventura de ser poeta en una sociedad consumista y superflua, despojarse y/o desnudar el alma a través de la escritura frente al público lector no lo hace cualquiera, porque en realidad no somos por naturaleza seres asertivos. Somos individuos rebosantes de alegrías y dolores, protagonistas de encuentros y desencuentros plagados de aciertos y desaciertos, embebidos de miedos, impulsos, dolores y añoranzas.
Dispersos es visceral, es temperamental, no tiene miedo a confrontar, ya que la poesía sacude y como alguien dijo por allí: también “embiste” con sus confesiones e infidencias que hacen vibrar, erizar la piel al sentir, al enfatizar y conectar con los versos propios del autor.
En esta obra literaria las despedidas son recurrentes y la entrega por poseer al ser amado y ser poseído es intensa. Salpicado del realismo implacable durante el inicio y término de los encuentros.
Personalmente, me identifiqué enseguida con la pluma de Pavlo Trieste desde que leí su primer poemario: “Letras y Puñales” (2024).
Paradójicamente al título que lleva este naciente poemario, yo lo siento tan enfocado y concentrado no disperso, mostrando así 38 poemas enumerados que simulan una serie de sucesos poetizados y dando al lector un camino direccionado por el recorrido de las pasiones, los deseos y los sentimientos propios de un ser.
Un ser que vive que experimenta como todos los mortales enfocados en vivir y dejar vivir, siempre de una manera cruda pero real, nunca en vano.
Catherine Rey Clarke
2 de agosto del 2025
Casa de La Literatura Peruana, Lima
Dispersos, Pavlo Trieste
No hay un mandato que diga cómo leer los poemas de este libro porque cada poema se presenta con una voz propia, independiente. Agarrados al tiempo que fue las palabras discurren livianas y dolorosas muchas veces para perderse en una esperanza que quiere, pero no cuaja. Hay voces altas y también bajas como susurros en «Dispersos», donde la intimidad honesta del autor construye la fugacidad que nada deja.
No hay un orden numérico para leer este libro abierto. Es una invitación libre y sin pretensiones al encuentro con un mapa poético vivo que, en su avance constructivo, se resiste al silencio.
30 disponibles





