
Presentación del poemario «Dispersos» por Catherine Rey Clarke
21 de agosto de 2025
Dos textos sobre «Ruinas abisales» de Catherine Rey Clarke
1 de septiembre de 2025El punto de partida de Dispersos es, paradójicamente, su voluntad de negarse como un todo. El propio autor declara que se trata de la reunión de poemas “sin ningún orden ni centro”. Sin embargo, la lectura deja otra impresión. La propia lectura organiza la experiencia, una narrativa emocional que avanza desde la demanda de la palabra amada hasta la aceptación del adiós, pasando por estaciones de rabia, cansancio y duelo. Lo que parece dispersión es, en realidad, una poética de la pérdida hilada por recurrencias léxicas, gestos formales y una fuerte carga emocional.
Su mayor virtud es la transparencia afectiva. El autor directamente transmite su mensaje. El autor exige “la evidencia” de la palabra (poema 1), anticipa el odio que invadirá lo cotidiano (poema 2), registra el frío de Lima como temperatura típica (poema 3) y convierte la extrañeza del cuerpo en índice de ausencia (poema 9).
Estas escenas sostienen el juicio de que aquí predomina una desesperación amorosa que demuestra en imágenes accesibles: el sol que se oculta ante la sonrisa (poema 30); el niño que “dejaste” (poema 19). De tal modo que, el lector sin referencias sobre el autor puede, con facilidad, reconstruir una historia.
En ese trayecto se intercalan inflexiones sociales y existenciales, la “ciudad enferma” (poema 10), “los pueblos olvidados” (poema 12), que expanden la intimidad hacia un contorno cívico sin volverse panfleto. Por otro lado, quiero mencionar que sobre la tesis de los “poemas sin relación” es, en el mejor de los casos, una coartada.
La cohesión existe y opera de manera visible. En el plano pragmático, la apelación constante al tú y la performatividad del adiós, particularmente intensa en el poema 22, fabrican una continuidad narrativa que guía al lector a través de un vínculo amoroso que se construye, se fractura y se recuerda.
Sobre el léxico utilizado, los vocablos y las imágenes vuelven una y otra vez con leves variaciones, de modo que se sedimentan motivos reconocibles que articulan en conjunto los siguientes temas: el frío, la soledad, el cansancio, la caída y la rabia. Esa recurrencia resulta una estrategia de insistencia que le da espesor emocional al libro y permite que la experiencia se lea como un proceso.
Finalmente, respecto a la estructura del libro, se perciben secuencias que funcionan como actos de un drama íntimo: una apertura demandante en los poemas 1 a 6, los presentimientos de imposibilidad en los 7 y 8, el duelo y la rabia entre el 9 y el 14, el erotismo y la posesión en los 15 al 21 y el 29, la despedida en el 22, la poética de la escritura en el 23, las heridas de origen en el 28, el duelo familiar en el 26 y una clausura que fija el recuerdo en una ciudad o una noche en el 38.
Así, la “dispersión” declarada puede leerse como un gesto de honestidad, que, sin embargo, no impide la percepción de un arco emocional nítido para cualquier lector.
Eduardo Chocano Ravina
Bachiller en Derecho por la Universidad de Lima. Poeta peruano. Autor de los poemarios “El café de cada mañana” y “Para mi dama de las Camelias”. Publicó textos literarios en revistas y portales como Universo de Letras (UNAM), Revista Kametsa y Movimiento Cultural Internacional ERGO. Participó en lecturas y actividades de la FIL Lima 2024, 2023 y 2023, como también en la Feria Ricardo Palma y diversos eventos culturales. Columnista para el Diario El Progreso, El Montonero y ocasionalmente publica en diversos portales web. Contacto: ejchocano@gmail.com
Dispersos, Pavlo Trieste
No hay un mandato que diga cómo leer los poemas de este libro porque cada poema se presenta con una voz propia, independiente. Agarrados al tiempo que fue las palabras discurren livianas y dolorosas muchas veces para perderse en una esperanza que quiere, pero no cuaja. Hay voces altas y también bajas como susurros en «Dispersos», donde la intimidad honesta del autor construye la fugacidad que nada deja.
No hay un orden numérico para leer este libro abierto. Es una invitación libre y sin pretensiones al encuentro con un mapa poético vivo que, en su avance constructivo, se resiste al silencio.
30 disponibles






