
Las escritoras y el proceso social del país, Mirza Mendoza
29 de abril de 2026Hace unas tres semanas atrás la querida poeta Liliana Dávila me pidió que hiciera los comentarios de la novela corta Pan Con Huevo de Lev Alberto Vidal. Conozco a Lev y con él hemos compartido gratas lecturas de poesía en contadas oportunidades. En mi radar lo tenía como poeta con su libro Cuarto sin llave, no como novelista, hermosa sorpresa la que me he llevado. Como lector me hace feliz descubrirlo en la pasión de concebir formas literarias como la novela, la crónica y por si fuera poco a lo anterior, su amor por la música esgrimiendo un par de baquetas y una batería. Siguiendo con mi tarea sobre Lev, él escribió en el 2023 la novela Las Miradas, su opera prima, en donde aborda el mundo adolescente en un instituto de idiomas de Lima, referencia cercana al nuevo libro que presentamos hoy, motivo que nos congrega en esta sala.
Confieso que al abordar la nouvelle de Led me hizo ruido el título, Pan Con Huevo. Referencia alimenticia que nos lleva de inmediato al sentido del gusto, Cabe preguntar a los presentes si han saboreado un pan con huevo en algún momento de su vida. Puedo afirmar q no hay peruano de a pie que no lo haya comido en cualquiera de las carretillas que ofrecen desayunos en la ciudad. De la misma manera, también afirmo, que muchas de las madres incluyen este fiambre como parte del refrigerio a sus hijos en etapa escolar. Este era el desayuno que el chibolo, personaje principal de la novela en cuestión, descubría cada mañana en su lonchera, el mismo alimento q a diario terminaba en otras bocas que no era la suya. Cansado del abuso diario el chibolo, no halló mejor manera de ironizar su situación, que el de proponer a sus compañeros de aula que el equipo de futbol del salón se llamé Deportivo Pan Con Huevo.
Aquí hago un paréntesis para mencionar la palabra Bulling, expresión muy de moda ahora en los colegios del Perú para describir abusados y abusadores; en ese entonces no se hallaba en el mapa de los educadores de los ochenta. Esta forma de violencia normalizada que se permite a vista y paciencia de los responsables de los centros de estudio de muchas partes del mundo. Es la misma violencia que vivía el Chibolo en un colegio de Lince; punto de quiebre en la novela. Por ello cuando sus compañeros aceptan de que el equipo lleve el nombre de Pan Con Huevo. El chibolo, narrador principal, lo expresa en forma brillante con las siguientes palabras: me sabía a reivindicación, a cuenta saldada, a devolverles el huevoneo a todos por igual y de un solo bofetón. Reivindicación del Chibolo y de muchas víctimas que sueñan con castigar a su victimario y se resume en no ser el único huevonazo sino el de ser parte del grupo de huevonazos como los llamaban el resto de alumnos del colegio. Por primera vez, el personaje principal, siente no estar solo en esa selva que es el patio de recreo, de que al fin es parte de algo mayor, de una cofradía, de la misma mancha que lo abusaba para terminar siendo uno de ellos. Es el patio del colegio donde se expresan los maltratos, pero también el lugar fundamental que los acoge y los vincula entre ellos; donde los afectos no tienen cabida entre tanta joda, puyas y maltratos físicos que se propinan a diario. Chibolo acaba de empatizar en esos chicos y ahora los cuenta como amigos, no sus abusadores.
Como lo resume Lev cuando elige acertadamente el epígrafe del libro, “Morir es nunca más estar con los amigos”; frase del gran Gabriel García Márquez. Es el patio donde nace la memoria, del nacimiento de un grupo de chicos de colegio y lo que acontecerá después en cada uno de sus integrantes. El Sapo, es el espía con su libreta de apunte. El matón, el ejecutor con la fuerza de Hulk. El Oso, el bromista con su sonrisa de perro. El chino, el emprendedor del patio y por último, el Chibolo, el narrador, víctima de los robos de sándwiches.
Esta memoria que apropiadamente aclara Lev en el prólogo, no es una memoria lineal, detallada, aferrada a la verdad o a la historia misma. Esta historia es emocional donde los hechos no son lo que fueron sino lo que la emoción se encarga de llenar de nuevos contenidos de lo que realmente sucedió. Lev se apoya en la expresión gringa Truthiness, término coloquial acuñado por Stephen Colbert en 2005 para describir la creencia en algo basándose en la intuición, las emociones o el deseo de que sea cierto, ignorando hechos, lógica o evidencia empírica; que podría resumirse en una «verdadera sensación» o «verdadero sentimiento»).
Siguiendo la línea de la memoria, me detengo un momento debido a que la novela Pan Con Huevo, está ambientada, en un inicio, en la época de los ochenta. El Perú por ese entonces vivía una etapa convulsa y caótica en lo político, económico, social y estábamos ingresando en una espiral de violencia jamás vista y a punto del inicio de una guerra civil. El panorama que se vivía no era atractivo para nadie y menos para las familias peruanas que querían salir del país o, al menos, mandar a sus hijos lo más lejos del Perú a forjarse un nuevo futuro. Es cierto que Lev no ahonda en la novela de ese momento de la historia del Perú, pero nos describe a un grupo de escolares de un barrio de clase media, como es el de Lince, y que algunos de ellos, optan por irse a los Estados Unidos en busca de nuevos horizontes.
Este grupo de escolares que nació en el patio de recreo, en un determinado momento histórico y terrible para todos los peruanos que fue la época de los ochenta, se vuelven a reencontrar en el velorio del Galgo, compañero de salón, quién fue el más exitoso de todo el colegio. Es el funeral del Galgo, en dónde vuelven a verse las caras. Ahora no son estudiantes son personas mayores, la mayoría son calvos o pintan canas y muchos son obesos; cada uno ha hilado su propio destino a esta altura del partido. El grupo vuelve a activarse en medio del dolor de la muerte entre golpes, burlas y risotadas. El sapo hace su tarea de indagar que fue de aquellos chicos q ahora son viejos y nada exitosos en la vida. Así volvimos a ser, en pleno velorio… las mismas mierdas que fuimos en el colegio” resumirá el narrador esta parte de la historia.
PALABRAS FINALES
Disfrute leer Pan con huevo, Lev utiliza un lenguaje fresco, desenfado y accesible para cualquier tipo de lector. Con respecto a la historia contada por los personajes de esta novela confieso q he vivido más de un dejavu en el transcurso de mi lectura. No me son lejanas las aventuras del chibolo, el matón, el oso y otros personajes que recorren el libro. Formo parte de la pléyade de los que anidan el santo grial en la época escolar y universitaria. Como diría Jorge Manrique en Coplas a la Muerte de su padre, cualquier tiempo pasado fue mejor. Por eso, a mi edad intento curarme y, no presto atención a los cantos de sirena q se oyen cerca. Más bien resuenan en mi mente en este momento las palabras de Octavio Paz cuando escribe: … el pasado reaparece porque es un presente oculto. Este pasado que puede estar naciendo ahora en un nuevo patio de recreos de un país fracturado y dividido como el nuestro. Muchas gracias a todos los presentes y mi más sincera felicitación querido Lev, q siga en ti, la llama de la creación en cualquiera de sus formas. Abrazos.
Edián Novoa
Nacido en Piura, Edián Novoa ha residido en Lobitos, frente al mar, y luego se ha desplazado por distintas partes del Perú y del extranjero. Estudió literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y desde muy temprano optó por la creación literaria, primero por la ficción y luego por la poesía. Entre sus libros recientes figuran País milhojas, de 2022 y Exhumaciones del colibrí de 2023. Al finalizar 2025 nos ha entregado Alegorías de la medusa, recientemente presentado en Madrid España.





