
Pan Con Huevo o el dejavu de lo vivido, Edián Novoa
23 de mayo de 2026La fuente
¡Salí corriendo a buscar
la fuente que siempre
calmaba mi profunda sed!
Al llegar al bosque, donde se
escondía entre los bejucos
y follajes, solo encontré
un vado agrietado, seco.
¡Liberaba sangre con olor a muerto,
como el de las flores blancas
que descansan en un triste funeral!
Desprende olores intensos,
combinados con formol.
¡Cómo se secó la esencia de la vida
que alimentaba a la serpiente,
que viajaba entre recodos
para abrazar al mar!
Murió de calor
con fuego despiadado,
liberó un triste olor
como rosas podridas en dolor,
comen el fruto de la pobreza,
vacíos de color.
¡El sol cargado de intenso enojo,
recorrió pintando oscuro rojo!,
como estrella oculta en el cielo
sombreando la vida en el suelo.
Alma dormida
¡Déjame besar tus pálidas mejillas,
atravesar tu mirada, llegar a tu alma,
tocar la llama de tiernas semillas,
atrapar el fuego de tus brisas!
Que arda el carbón helado,
como llama viva de tu sangre,
caliente nuestro idilio desesperado,
enlace nuestros corazones sagrados.
Déjame sacudir tu endurecido corazón,
rociar de amor tus venas furiosas,
activar el fuego de tu distante pasión,
inquietar a tus miradas ansiosas.
¡Que te embriague el néctar de mi amor
como energía a los verdes retoños,
como la rosa de intenso color
perfuma en tibios otoños!
Déjame beber tu aliento con mis besos,
nutrir tu alma envejecida,
envolver tu vida de dulces embelesos,
despertando tu existencia dormida.
¡Quiero escuchar el suspiro de tu esencia,
abrazar con fuego a tu helado cuerpo,
romper con vehemencia tu triste ausencia,
ahogarte en demencia!
¡Quiero jugar con tu amor escondido,
como juega el viento con tu cabello,
empuñar el arrebato escondido,
sentir la luz de cada destello!
¡Quiero construir un mundo de calor,
como rocas en el fondo del mar,
atrapar tu amor oculto de tu frágil alma,
como silencio que aprendió a amar!
El niño farol
Con destellos ardientes del sol,
al mediar el día de cada fin de semana,
salía Juanito con una caja de marcianos,
a vender a la gente en la plazuela
Eran los niños, jóvenes y ancianos,
con atuendos importados, zapatos de suela,
esperaban al niño de cabello hirsuto,
de ojos color noche, piel canela,
llevaba los marcianos de frutas,
endulzados con panela
Con un brazo sujetaba el tecnopor
repleto de marcianos para ancianos
que bebían una copa de licor,
saciaban la sed, enfriando el alma
con helados de color
Mientras una mano cogía con amor
el corazón de su pequeño hermano;
iba entre el gentío, temblando de temor,
Juanito cuidaba al enano
Conseguía centavos para el pan,
al sol lo despedía con dolor;
su corazón era como un tierno tulipán,
en su alma se escondía el amor
Su vida estaba cubierta con retazos
de sueños dormidos en calor;
su corazón, hecho pedazos,
miraba al mundo de color
¡Entre juegos y tristezas
caminaban junto al sol,
en el mundo de riquezas
lo alumbraba un farol!
María Gricelda Grández
Nació en el departamento de Amazonas, provincia de Rodríguez de Mendoza, distrito de Huambo. Cursó la primaria en la Escuela de mujeres, la secundaria en el Instituto Nacional Agropecuario 105 de Huambo y los estudios superiores en la ciudad de Tarapoto. Es docente, poeta, narradora y escritora de varios libros. Está comprometida con difundir la cultura de la lectura y persuadir en la conservación del medio ambiente. En su trayectoria, escribió los poemarios: «Susurro», «La miel y la hiel», «El beso del alma», «Néctar» y «Bastión del alma». Y los libros de narrativa: «Diamante verde», «Fita» y «La travesía».
Bastión del alma, María Gricelda Grández
Bastión del alma es un poemario que abraza inspiraciones, donde el yo poético se conecta al universo a través de un tejido entre el alma, las montañas, los árboles, los ríos, formando baluartes que la vida se sostiene. María Gricelda Grández Aguilar llega al mundo con una poesía que conmueve la esencia del lector, conjugando rimas y figuras retóricas. Cada verso transmite energía, fuerza, sentimientos de amor de gente humilde que luchan por sobrevivir en una naturaleza azotada por sus propios habitantes. Este poemario alumbra el sendero del lector, sacude el alma del protagonista que desgasta al mundo natural con egoísmo, embriagado de ambición por riquezas económicas y viaja extinguiendo la vida ante una sociedad pasiva que solo llora la crisis de brazos cruzados. El propósito de la escritora es persuadir al lector en la práctica de valores, el amor propio, el amor a la naturaleza y el amor a la poesía con este Bastión del alma.
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