
Comentario de «Malagracia» por Alfredo Orihuela
6 de abril de 2026
TALLER DE CUENTO (Abril 2026), Mirza Mendoza
8 de abril de 2026Hoy me siento profundamente honrada de acompañar la presentación de Lágrimas del eucalipto, de Selky Chávez.
Cuando uno tiene en sus manos un libro infantil, muchas veces piensa que es un texto sencillo, breve, ligero. Pero quienes escribimos para niños sabemos que detrás de cada palabra hay una responsabilidad enorme: sembrar sensibilidad, despertar conciencia y tocar el corazón sin perder la ternura.
Este cuento, nos devuelve a esa mirada limpia de la infancia. Tres hermanitos que juegan en el bosque descubren algo extraordinario: los árboles lloran. Y no lloran tristeza, sino una miel que sana.
¡Qué hermosa metáfora!.
Porque en esta historia el árbol no es solo árbol. Es vida, es memoria, es naturaleza viva que siente y que merece cuidado. Las lágrimas del eucalipto se transforman en dulzura compartida, en medicina comunitaria, en tradición que une al pueblo.
Y justo ahí está uno de los mensajes más poderosos del libro: cuando cuidamos la naturaleza, ella nos devuelve bienestar.
Me conmueve especialmente cómo el cuento integra la inocencia con la sabiduría popular. Los niños no arrancan, no destruyen, no se burlan. Observan, respetan, preguntan.
Deciden llevar las lágrimas a casa. Confían en los adultos. Hay un tejido familiar, una comunidad que se fortalece a partir de ese pequeño gesto.
Además, el relato nos habla de gratitud. Las cocadas ofrecidas en el camino no son solo un detalle anecdótico: representan hospitalidad, generosidad, esa costumbre tan nuestra de compartir lo poco o lo mucho que se tiene.
El pueblo de Sucre no se queda con la miel solo para su beneficio. La convierte en tradición, en memoria colectiva. Y desde entonces, cada julio, se espera a los niños. Se espera el canto. Se espera la esperanza.
¡Qué importante es eso hoy!.
Vivimos tiempos en los que muchas veces la naturaleza es explotada sin medida. Este cuento, en cambio, enseña sin imponer. No sermonea. No acusa. Simplemente muestra. Y al mostrar con ternura, transforma.
Creo que esa es la magia de la literatura infantil bien lograda: no grita el mensaje, lo susurra.
También quisiera destacar la importancia de que existan autoras como Selky Chávez, que apuestan por historias que rescatan lo nuestro: nuestros paisajes, nuestras tradiciones, nuestras voces. En un mundo globalizado, escribir desde lo local es un acto de identidad.
Lágrimas del eucalipto no es solo un cuento para niños. Es un recordatorio para los adultos. Nos pregunta, silenciosamente:
¿Estamos escuchando a la naturaleza?
¿Estamos enseñando a nuestros hijos a respetarla?
¿Estamos cuidando aquello que nos sana?
Al cerrar este libro, uno no siente que terminó una historia. Siente que comienza una responsabilidad.
Porque tal vez, después de leerlo, cuando pasemos junto a un eucalipto y veamos esa resina dorada, ya no la veremos igual. Pensaremos que quizá son lágrimas… y que debemos tratarlas con cuidado.
Gracias, Selky, por regalarnos esta historia que endulza y sana.
Y gracias a todos ustedes por seguir creyendo en la literatura infantil como un espacio de formación, sensibilidad y esperanza.
Miriam López Aguirre
Autora peruana de poesía y narrativa. Ha publicado los poemarios Éxtasis de Otoño (2018), obra galardonada por el Gremio de Escritores del Perú en el género poesía, y Piel de Otoño (2024). En literatura infantil y juvenil ha publicado los cuentos Rubia y Rayo (7 ediciones), La Higuera Mágica (3 ediciones) y su más reciente obra, Rayo: Retorno a Casa. Es gestora cultural y tallerista dedicada a fomentar la lectura y la creatividad en niñas, niños, jóvenes y adultos. Su labor la ha llevado a recorrer diversas regiones del país, así como a participar en actividades culturales en el extranjero. Sus poemas y artículos forman parte de múltiples antologías nacionales e internacionales.





